Qué es el Señor de Huanca
El Señor de Huanca es una venerada advocación de Cristo martirizado y flagelado, cuya imagen original se encuentra pintada sobre roca viva en una quebrada del paraje de Huanca, distrito de San Salvador, provincia de Calca. Enclavado en las montañas a 3,100 m.s.n.m., este santuario se distingue de las catedrales urbanas: llegar hasta sus pies constituye un acto genuino de fe, penitencia y agradecimiento. La iconografía plasma con sobrecogedor dramatismo a Jesús recibiendo azotes, símbolo de redención y fortaleza espiritual para los devotos.
La devoción se originó hacia finales del siglo XVII tras apariciones testimoniadas por comuneros locales. La festividad central se conmemora cada 14 de septiembre, congregando a decenas de miles de peregrinos de las 13 provincias del Cusco, así como comitivas de Puno, Arequipa, Bolivia, Argentina y Chile.
La peregrinación nocturna: 48 km desde San Jerónimo
La ruta tradicional se inicia a pie la noche del 13 de septiembre en el distrito de San Jerónimo, al suroriente de Cusco. Los devotos caminan durante la madrugada para alcanzar el templo con los primeros rayos del 14, momento cumbre del día festivo.
El sendero atraviesa comunidades como Huaccoto y Huancapata, bordeando las faldas del Apu Pachatusan. La caminata demanda entre 5 y 7 horas de esfuerzo continuo y se compone de tramos exigentes:
- Punto de partida: Plaza de San Jerónimo (3,250 m.s.n.m.) entre las 7:00 p.m. y 9:00 p.m.
- Ascenso de montaña: Cruce hacia el abra por encima de los 4,100 m.s.n.m., con temperaturas nocturnas cercanas a los 0 °C.
- Descenso pedregoso: Bajada continua por quebradas hacia el santuario (3,100 m.s.n.m.), que exige buena firmeza en tobillos y rodillas.
Los peregrinos avanzan alumbrados por linternas y velas, entonando plegarias andinas bajo un cielo estrellado y desafiando el rigor del frío nocturno.
Preparación física y equipo recomendado
Al no ser un sendero plano, la travesía requiere preparación responsable y condiciones físicas adecuadas. Considera estas recomendaciones básicas:
- Calzado de trekking: Zapatillas o botas con agarre óptimo, previamente amoldadas para evitar ampollas.
- Ropa por capas: Primera capa térmica transpirable, abrigo polar o de pluma y cortavientos impermeable.
- Accesorios de abrigo: Guantes, chullo o gorro de lana y bufanda para contrarrestar el aire gélido.
- Iluminación: Linterna frontal con baterías adicionales.
- Ración de marcha: Agua (mínimo 1.5 litros), frutos secos, chocolate y hojas de coca para aminorar el desgaste en altura.
Cómo llegar en vehículo
Quienes prefieren no caminar disponen de la vía asfaltada Cusco – Saylla – Oropesa – San Salvador. En automóvil o taxi el trayecto toma entre 50 y 90 minutos, aunque conviene prever retrasos por congestión vehicular en Angostura. También operan colectivos regulares hasta San Salvador; desde allí se puede caminar o tomar movilidad local para recorrer los 2 kilómetros finales hasta la entrada.
Actividades del día central: 14 de septiembre
El día 14 se vive una conmovedora atmósfera comunitaria. Las filas para entrar al camarín y tocar la roca bendita son incesantes. Las celebraciones litúrgicas inician desde las 4:00 a.m., con eucaristías sucesivas a las 6:00 a.m. y 8:00 a.m., y la Misa Central a las 10:00 a.m., seguida de misas vespertinas a las 3:00 p.m. y 5:00 p.m. En la explanada, comparsas de danzas tradicionales rinden tributo entre música autóctona y cánticos en quechua.
Fe, arte y mesa: la experiencia cultural cusqueña
La devoción al Señor de Huanca es una muestra patente del sincretismo andino-cristiano. Para profundizar en esta riqueza artística, la Ruta del Barroco Andino te llevará por los templos de Andahuaylillas, Huaro y Canincunca, donde retablos tallados y lienzos coloniales expresan ese mismo diálogo entre dos culturas.
Asimismo, Calca forma parte integral del valle. Si te encuentras en la zona, aprovecha la oportunidad para recorrer el Valle Sagrado completo, explorando los imponentes sitios arqueológicos de Pisac, Ollantaytambo y Chinchero.
En el plano culinario, la fe y la gastronomía cusqueña caminan unidas. Es el caso de la costumbre ancestral de preparar los doce platos de Semana Santa en Cusco, donde los productos de la tierra protagonizan la celebración.
Otro punto culminante de encuentro popular es el tradicional Festival del Chiriuchu en la Plaza San Francisco durante Corpus Christi, ofreciendo un variado mosaico de sabores representativos del sur andino.
Por último, para experimentar de cerca la vida comunitaria y los senderos ancestrales, el turismo vivencial en comunidades altoandinas te invita a convivir con familias locales y caminar hacia Huchuy Qosqo, descubriendo Cusco desde su identidad más profunda.